Nuevo año, propósito renovado

Empieza un nuevo año y con él los mejores deseos y algún que otro propósito, pero ha pasado tan solo un día y las ilusiones se han ido al traste. Hablo de uno de aquellos deseos que se piden con los ojos cerrados y sin decirlo a nadie. Para que se cumpla. Pero nada.

Y es que hemos terminado el año con la esperanza de que todos a una, diésemos una tregua a los estragos del alcohol, y aunque en esta ocasión los medios de comunicación se han encargado de recordarlo, por activa y por pasiva, especialmente en relación con el consumo de bebidas alcohólicas entre los jóvenes, no lo hemos conseguido.

Y es que prácticamente la prensa de toda España ha recogido el número de Intoxicaciones Etílicas Agudas atendidas por los servicios de urgencias, la cantidad de controles positivos en tráfico rodado, bueno y lo que no se sabe, el que ha dormido la borrachera en su casa o ha tenido la “suerte” que la policía no le detuviese. ¿Suerte? De no haber provocado un accidente con víctimas inocentes. ¿Suerte? Que a lo mejor no se repite.

Pero ahora una reflexión: Entre los Intoxicados había personas de todas las edades y entre los de tráfico teóricamente solo mayores de edad.

Y en esta ocasión no vamos a hablar de los Trastornos por Consumo de Alcohol, es decir no mencionaremos el alcoholismo, pero es que no hace falta para que sepamos que hay que plantear medidas que deben ir más allá de una ley del o para el menor.

Hay que tomar medidas de control sobre el consumo, sobre los precios, sobre las políticas comerciales, sobre la venta y distribución, pero por encima de todo esto sobre y para las personas, independientemente de la edad.

Pues ha llegado la hora de hablar claro.

El alcohol es una droga, es nuestra droga cultural, es una sustancia contenida en las bebidas alcohólicas, sea cual sea ésta, vino, cerveza, sidra, cava o cualquier destilado, Y aunque hay entidades o instituciones que lo nieguen, les aconsejamos que lean la definición de droga y que vean si el alcohol encaja en la misma y por favor, cambien el discurso.

En esto, más que en nada debemos ir todos a una, administración, instituciones, industria, colectivos de pacientes, de profesionales y sociedad en general.

El alcohol puede ser una droga de uso, de la que abusamos en demasiadas ocasiones y con unas consecuencias socio económicas y de salud nefastas. Cerrar los ojos no ayuda.

Para el 2017 llegamos tarde para que se cumpla el deseo, pero no para trabajar en ello y que en 2018 sea una realidad. ¿nos dejamos de fariseísmos y verdades a medias? O ¿esperamos que haya más víctimas o que la víctima sea alguien cercano para poner remedio?

Por nuestra parte, como Sociedad científica vamos a colaborar en que los daños, las repercusiones, los afectados, ya sean personas directamente o sus familias, vayan cada vez a menos y que están cada día mejor atendidos.

Tú también puedes sumarte.

 

Francisco Pascual

Presidente de Socidrogalcohol

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