Las nefastas consecuencias de beber en el embarazo

Uno de cada 500 bebés nace con el síndrome alcohólico fetal, segunda causa de discapacidad intelectual

09/09/2014 Es Tu Sanidad

Jesús Vicioso Hoyo. Madrid

Malformaciones en el feto, retraso en el crecimiento, peso y talla del bebé y retraso mental. Estas son algunas de las posibles consecuencias que conlleva el consumo de alcohol durante los meses del embarazo. Y son, por tanto, secuelas graves que se pueden evitar, siempre y cuando las madres sean conscientes del síndrome alcohólico fetal (SAF), una patología que afecta, solamente en nuestro país, a uno de cada 500 recién nacidos vivos, según datos de la sociedad científica Socidrogalcohol. Entre otros objetivos, esta entidad pretende concienciar sobre el asunto y aprovecha este martes, día internacional dedicado a este síndrome para alertar de sus peligros.

De hecho, tras el síndrome de Down, el SAF es la segunda causa de retraso mental en los niños de nuestro país, y hay casos más graves que pueden acabar en fallecimiento del feto. Pero además de este conjunto de alteraciones de gravedad moderada, están los trastornos del espectro alcohólico fetal (FASD), cuyas alteraciones no son malformaciones físicas, sino que se dan a la hora del aprendizaje y en el comportamiento.

Poca concienciación

“La sociedad está muy poco concienciada de los efectos del alcohol en el periodo de gestación. No se advierte lo suficiente de los peligros que esto conlleva y todavía se piensa que por un poquito puede que no pase nada, pero no es así. Y esto hay que decirlo claro”, expresa Josep Guardia, médico miembro de la junta de Socidrogalcohol.

Guardia recuerda que el alcohol es una sustancia tóxica, inmunosupresora y que, entre otras, predispone a la aparición de cánceres, tanto en el aparato digestivo e, incluso, de mama. “Provoca malformaciones en el embrión y el feto, que van en proporción de la cantidad que ingiera la madre, y que tendrá relación directa con el tipo de malformaciones, como las de órganos como el corazón y sobre todo del cerebro. Y en estos casos, inevitablemente, van unidas a retrasos mentales”, indica el representante de la sociedad científica.

“Hay mujeres que tardan varias semanas en saber que están embarazadas, que sería todo un problema”, añade Josep Guardia, al tiempo que señala que el gran consumo de bebidas alcohólicas durante estos nueve meses tendrán consecuencias para toda la vida: “Habrá niños que tengan una predisposición a un consumo precoz de alcohol y otras drogas y entonces se cerrará la cadena de trasmisión”.

Extremar los cuidados

Socidrogalcohol ha presentado recientemente la Guía clínica del alcoholismo, en la que se indica que una vez diagnosticado el SAF, “los cuidados de la madre y del embrión deben extremarse” mientras que una vez nacido el bebé, “los cuidados médicos y educacionales suponen una carga social y económica muy importante”.