Los “atracones” de bebida junto con determinados tranquilizantes pueden producir sobredosis mortales

Dr. Josep Guardia Serecigni

Vicepresidente de Socidrogalcohol

Con motivo del reciente fallecimiento de la actriz La Veneno debida a una sobredosis de alcohol junto con pastillas tranqulizantes, SOCIDORGLACOHOL lanza una alerta a la población sobre las potencialmente graves consecuencias adversas de la ingesta de elevadas cantidades de alcohol junto con determinados tranquilizantes y pastillas para dormir.

La ingesta de una importante cantidad de bebidas alcohólicas fue la única causa de muerte de una menor de 12 años hace pocos días, como también lo fue de Amy Whinehouse en 2014. Y la ingesta de determinadas pastillas tranquilizantes parece que fue también la causa de la muerte de otra menor en 2013 en A Coruña.

Tanto el alcohol como determinadas pastillas tranquilizantes o para dormir (que los médicos llamamos “benzodiazepinas”), ingeridas en cantidades importantes, pueden producir un grave enlentecimiento de la respiración. Bajo los efectos de estas intoxicaciones la persona puede llegar a dejar de respirar y, si no recibe el tratamiento apropiado y urgente, puede llegar a fallecer por parada cardio-respiratoria.

Lógicamente cuando una persona ingiere ambas sustancias a la vez, es decir, una gran cantidad de alcohol junto con estas pastillas, la probabilidad de hacer una SOBREDOSIS es mucho mayor que con cada una de ellas por separado. Este tipo de sobredosis han sido también la causa de muerte de actores como Whitney Houston o Michael Jackson.

En Estados Unidos están sufriendo además una epidemia por el consumo de calmantes del dolor parecidos a la morfina, los cuales asociados -o no- al alcohol y/o a las benzodiazepinas, han sido también la causa de muerte de artistas como Prince, Philip Seymour Hoffman, Cory Monteith, Heath Ledger.

En algunas ocasiones estas muertes pueden ser intencionadas, en el contexto de una conducta auto-destructiva, pero con frecuencia se trata de muertes por accidente, es decir involuntarias, debido a que la persona que se encuentra muy agobiada por determinada situación personal adversa, puede recurrir a tomar varias pastillas tranquilizantes o para dormir, las cuales asociadas a un elevado consumo de alcohol le pueden llevar a la muerte, cuando en realidad sólo pretendía descansar durante unas horas. En los servicios de Urgencias se atiende con gran frecuencia personas que ingresan con una sobredosis de alcohol, de benzodiazepinas o de ambas al mismo tiempo, que además pueden estar asociadas a heroína, metadona u otras drogas..

Los “atracones” de bebida son un patrón de consumo excesivo de alcohol. Consiste básicamente en la ingesta de más de 3 consumiciones de contenido alcohólico en pocas horas. El “botellón” es una forma de “atracón” de bebida que practican los jóvenes, pero las personas mayores como la actriz recientemente fallecida pueden hacerlo también de manera ocasional y festiva, cuando todavía no han desarrollado una adicción al alcohol, o bien de manera frecuente y acompañada de consecuencias negativas repetidas, cuando ya han desarrollado la adicción al alcohol.

La persona que sufre una adicción al alcohol hace “atracones” de bebida por que no puede evitar hacerlos. El síntoma cardinal es la dificultad para controlar el consumo de alcohol y este síntoma es el que les arrastra a seguir bebiendo, sin poder parar, tras haber tomado una primera copa.

La persona que empieza a presentar descontrol con la bebida es debido a que está en el inicio de una enfermedad adictiva con el alcohol. La evolución espontánea de  la adicción al alcohol suele ser hacia el empeoramiento y si no se detiene esta enfermedad en sus fases iniciales,  posteriormente se va a complicar con graves consecuencias médicas, psiquiátricas y adictivas, además del daño que involuntariamente va a provocar en sus familiares y las personas de su entorno.

La adicción al alcohol tiene una buena respuesta al tratamiento especializado. La persona que tiende a descontrolarse con la bebida y no puede evitar hacerlo puede beneficiarse de una nueva modalidad de tratamiento que le puede ayudar a reducir sustancialmente su consumo de alcohol, sin tener que renunciar por completo a la opción de poder tomar una copa de vino o de cerveza, en el transcurso de una comida, de manera ocasional.