Sobredosis mortales de alcohol

Esta misma semana se publicaba en los medios de comunicación la muerte de dos personas que se encontraban en un piso de Palencia compitiendo por ver quién de los dos era capaz de soportar beber más cantidad de alcohol. Los cuerpos no presentaban ningún tipo de signo de violencia por lo que se pudo deducir que ambas muertes se produjeron por una intoxicación etílica. Los juegos de competición que implican la ingesta de bebidas alcohólicas son muy peligrosos porque ponen en riesgo la salud y la vida de las personas que lo practican. La competición existente hace que el control sea prácticamente inexistente y la moderación nula.

“Muchas personas piensan equivocadamente que el único problema de beber demasiado, en determinadas ocasiones, es sólo la resaca del día después”, explica Josep Guardia Serecigni, vicepresidente de Socidrogalcohol. Pocas personas se plantean que hacer un “atracón” de bebida pueda tener otras consecuencias todavía más graves que la resaca. Además las consecuencias negativas no afectan solamente a la persona que ha bebido en exceso, sino también a las de su entorno, como son los familiares que conviven con él o ella, los que resultan victimizadas por sus agresiones verbales o corporales y las víctimas de accidentes causados por personas embriagadas.

Tomar 5 o más consumiciones de contenido alcohólico, en poco rato, (4 o más en mujeres), se considera como un “atracón” de bebida. Un patrón de consumo de riesgo de alcohol, que aumenta claramente el riesgo de consecuencias negativas inmediatas, tales como accidentes, caídas, lesiones, fracturas, conflictos, discusiones, peleas, agresiones, violencia y otras.

“El riesgo de que se produzcan dos de los problemas más acuciantes de nuestro país, los accidentes de tráfico y los incidentes de violencia doméstica, se dispara en proporción a la cantidad de alcohol ingerido por ocasión, ya que la probabilidad de que ello suceda se multiplica en proporción a la magnitud de la ingesta de alcohol”, matiza el doctor Guardia.

Cuando el consumo intensivo de alcohol es todavía mayor, como puede suceder en las personas que han desarrollado una adicción al alcohol y que cuando beben pierden el control sobre al cantidad de alcohol ingerido, o también en las que hacen una apuesta sobre “quien aguanta más”; la intoxicación alcohólica puede llegar a producir una pérdida de conciencia –coma etílico-, con parada respiratoria y muerte.

Además Guardia añade que “Cuanto además se ingieren determinados medicamentos o drogas, (que intensifican el enlentecimiento del funcionamiento del cerebro), como determinados tranquilizantes, somníferos o calmantes del dolor parecidos a la morfina, el riesgo de sobredosis se produce incluso con menores cantidades de alcohol y el riesgo de pérdida de conciencia y parada respiratoria es mucho mayor. Lo cual es todavía más probable cuando se trata de personas ancianas, debilitadas o enfermos respiratorios.”

El tratamiento especializado de la adicción al alcohol es eficaz (cuando el paciente sigue las instrucciones de los profesionales que le atienden) y es además una de las estrategias más eficaces para prevenir las mencionadas sobredosis, cuando el paciente tiene una adicción al alcohol y presenta pérdida de control sobre el consumo de bebidas alcohólicas. Sin embargo, la mayoría de personas que presentan adicción al alcohol no han recibido nunca un tratamiento especializado.