Los profesionales llegan a un consenso a la hora de prescribir fármacos para el dolor y tranquilizantes

inauguracion opioides

La sociedad científica Socidrogalcohol ha organizado un Symposium monográfico sobre analgésicos opiodes. El evento tiene lugar hoy en la ciudad de Toledo y cuenta con una asistencia de un centenar de profesionales sanitarios.

Los avances en la medicina han permitido en las últimas décadas calmar dolores insoportables que causaban estragos en la calidad de vida de las personas. Esto es algo necesario, sin embargo, el uso de este tipo de medicamento conlleva riesgos mayores como abuso, adicción y sobredosis.  La prescripción de analgésicos opioides en España, como en el resto del mundo, ha aumentado de forma sustancial en los últimos 10 años: “Y aunque en nuestro país no disponemos de datos fiables sobre la morbimortalidad relacionada con el abuso de estos fármacos, si nos atenemos a las cifras de EE.UU. (a lo largo de la última década, las tasas de mortalidad por sobredosis de opioide se han triplicado, las urgencias relacionadas con opioides se  incrementaron en un 153% y los inicios de tratamiento por consumo de opioides distintos a la heroína aumentaron en un 236%), y salvando las distancias que suponen dos sistemas sanitarios tan diferentes, consideramos que podemos estar ante la punta de un iceberg de un problema de salud pública que nos atañe a todos”, explica Ana Isabel Henche, miembro  del Comité Organizador del Symposium y coordinadora del comité científico de la guía que hoy se presenta.

Francisco Pascual, presidente de Socidrogalcohol expone que hay una necesidad de aceptar que hay unos elevados índices de fracaso del tratamiento con opioides  y que probablemente la selección actual de estos fármacos en el dolor crónico no es la más adecuada

“Con esta guía no buscamos “demonizar” a los analgésicos opioides; está claro que son fármacos eficaces para el dolor, que han aliviado el sufrimiento de muchos pacientes”, explica Henche. “Pero no son una solución sencilla y eficaz en todos los tipos de dolor ni en todos los pacientes, y no están exentos de complicaciones. Consideramos que muy posiblemente, la selección actual de estos fármacos en el dolor crónico no es la más adecuada, las dosis que se utilizan son demasiado altas y la duración de los tratamientos, demasiado larga”.

Estados Unidos sufre una epidemia de adicción a los analgésicos opioides y también de sobredosis mortales por opioides, asociados a tranquilizantes o pastillas para dormir.

Los analgésicos opioides producen tolerancia que conduce a un aumento progresivo de las dosis, hasta llegar a dosis peligrosamente elevadas o pasar a analgésicos de mayor potencia, que incrementan su riesgo de sobredosis.

Las personas que sufren dolor suelen presentar también ansiedad e insomnio. Por ello es probable que tomen además pastillas tranquilizantes o para dormir, las cuales aumentan el riesgo de parada respiratoria y de que esta resulte mortal.

Ante todo ello, la mejor opción sería evitar la prescripción de opioides, siempre que existan tratamientos alternativos para el dolor, y también en aquellas situaciones de dolor crónico no oncológico, para las cuales no son eficaces.

“Las personas que ya han desarrollado una ADICCIÓN a los analgésicos opioides y sobretodo, las que ya han tenido una primera sobredosis, deberían incorporarse a un tratamiento especializado en un Centro de Tratamiento de Adicciones”, matiza Josep Guardia Serecigni, vicepresidente de Socidrogalcohol y coordinador general de la guía.

GUÍA. EL BUEN USO DE ANALGÉSICOS OPIOIDES

“La idea de esta guía que presentamos hoy empieza a fraguarse desde las unidades de conductas adictivas, dado que en los últimos años estamos atendiendo a un nuevo perfil de pacientes: aquellos que acuden a la unidad con criterios de abuso o adicción a analgésicos opioides de prescripción, y que presentan varias características comunes. Por un lado, un dolor crónico de difícil manejo y una importante limitación de la funcionalidad. Por otro lado, elevados índices de comorbilidad psiquiátrica, sobre todo depresión y ansiedad. Y por último, una necesidad compulsiva de tomar los opioides, sin que sepamos precisar muy bien si lo que buscan es aliviar el dolor, la abstinencia o el malestar psicológico”, argumenta la doctora Henche.

Con esta guía se pretende que todos los profesionales sanitarios implicados en el tratamiento del dolor crónico conozcan qué fármacos utilizar, cómo y cuándo utilizarlos, cuáles son los beneficios y los riesgos, cómo minimizar los problemas derivados del mal uso, y cómo y dónde tratar las complicaciones que puedan surgir.

En definitiva, el objetivo de esta guía es conseguir un uso más equilibrado de los opioides, que permita su disponibilidad para aquellos pacientes que puedan beneficiarse de ellos y limite en la medida de lo posible un uso inapropiado que suponga un mayor riesgo de las consecuencias negativas asociadas, como la sobredosis o la adicción.

Varios profesionales de distintas disciplinas, que incluyen Atención Primaria, Oncología y Cuidados Paliativos, Unidades del Dolor y Unidades de Conductas Adictivas, han trabajado juntos para crear esta guía de consenso para el buen uso de analgésicos opioides, avalada por otras sociedades científicas, como SEMFyC, FAECAP y SECPAL y financiada por el Plan Nacional de Drogas.