El alcohol en el embarazo provoca daños en la formación del feto y su cerebro

Ponentes acto saf

La Confederación de Alcohólicos, Adictos en Rehabilitación y Familiares de España, CAARFE,  organizo ayer en Valencia un acto conjunto con la sociedad científica Socidrogalcohol para informar y concienciar acerca del consumo de alcohol durante el embarazo con motivo del Día del Síndrome Alcohólico Fetal que se celebra el 9 de septiembre (9 del 9, por los meses de embarazo).

Entre 1 y 2 niños por cada 1000 están afectados por el Síndrome Alcohólico Fetal, SAF, una cifra que incrementa en el caso de los niños adoptados de Europa del Este, según ha afirmado Óscar García, jefe del Servicio de Neonatología del Hospital Clínic de Barcelona. El SAF se enmarca dentro de los Trastornos del Espectro Alcohólico Fetal, una serie de alteraciones producidas durante el embarazo por el consumo de alcohol. Y sin embargo, sabiendo que las consecuencias pueden ser irreversibles para el resto de la vida y totalmente prevenibles, el 65% de las embarazadas afirma, según un estudio realizado hace unos años por el doctor en el Hospital del Mar de Barcelona, haber consumido algo de alcohol durante los meses de embarazo.

Consuelo Guerri, jefa del Laboratorio de Patología Celular y Molecular del Alcohol del Centro de Investigación Príncipe Felipe de Valencia, ha explicado que el alcohol es un teratógeno, es decir, una sustancia que causa daño durante la formación del feto, en todos los estadios del embarazo y muy especialmente afecta al sistema nervioso central, siendo el cerebro el más afectado. El alcohol es un tóxico que atraviesa la barrera placentaria fácilmente, produciendo alteraciones en el normal desarrollo del bebé.

Las consecuencias varían en función de las dosis de alcohol ingerido, el periodo de desarrollo embriofetal, el patrón de consumo, etc. Lo que los expertos aseguran es que no hay ninguna cantidad de alcohol que sea segura para el feto en desarrollo. Ni una cerveza, ni un vaso de vino. Durante el embarazo y la lactancia la cantidad de alcohol que se tome debe ser cero. Las consecuencias son alteraciones en el desarrollo cognitivo, en el aprendizaje, en el desarrollo motor, en la presencia de trastornos variados (hiperactividad, depresión, psicóticos, ansiedad, bipolaridad, trastornos obsesivo compulsivos, trastornos en el aprendizaje, entre otros), y en algunos casos alteraciones físicas:

Yolanda Gracia, madre de un niño adoptado de Rusia y vicepresidenta de la asociación SAF Group (de familias aquejadas por este síndrome) y afectado por este síndrome ha afirmado que el SAF solo tiene una solución, que no se consuma ni gota durante la gestación. “Antes de ser diagnosticado de SAF, nuestros hijos son diagnosticados con mil trastornos. Mi hijo tiene una hiperactividad de libro, sin embargo, la causa de esto no es genética, sino que la causa es el contacto que tuvo con el alcohol cuando aún se encontraba en el seno materno”.

Las asociaciones de afectados reclaman recursos que les permitan mejorar el futuro de sus hijos, así como el desarrollo de protocolos de actuación en centros educativos y un mayor conocimiento por parte de los profesionales sanitarios. La detección precoz es clave para que las familias puedan empezar una intervención que minimice los daños y facilite el futuro de estos niños.

Josep Bellmunt, padre de un niño también afectado por SAF, representante de la asociación AFASAF (familias afectadas por SAF) ha explicado los problemas y dificultades a los que se enfrentan: “Los niños pueden tener problemas de socialización, trastornos de hiperactividad, se suelen obsesionar con cosas, si nosotros caemos dos veces en la misma piedra, ello caen aún más veces, a veces se producen agresiones o robos lo que les lleva a tener problemas con la justicia, les cuesta responsabilizarse de las tareas diarias, etc.”.

Cada caso es diferente pero los expertos y asociaciones de afectados coindicen en la necesidad de más formación y difusión del síndrome, de un diagnóstico correcto y de mayor formación en educación.

Ángel Jiménez, presidente de CAARFE, ha asegurado que desde la Confederación se seguirá trabajando para concienciar de los riesgos del consumo de alcohol durante el embarazo; y Francisco Pascual, presidente de Socidrogalcohol, se ha comprometido a seguir colaborando con las asociaciones de pacientes y afectados para visibilizar las consecuencias.